Revista MotorcycleProNews
La revista del profesional

Hanway Raw 125 Café Racer / X-Ray 125

Alfonso 28 de octubre de 2016 Pruebas Comentarios desactivados
Hanway Raw 125 Café Racer / X-Ray 125

MUCHO MÁS QUE 125 CC.

Hay quien menosprecia las pequeñas cilindradas pensando que son propias de vehículos meramente funcionales y de limitado atractivo, sin embargo la marca china Hanway quiere romper con mucho tópicos; con la imagen del producto oriental humilde y con la idea preconcebida de un octavo de litro aburrido y utilitario.

Un empeño para el que cuenta con dos excepcionales aliados, dos de su últimos modelos, la Raw 125 en su versión Café Racer y la más juvenil X-Ray, una supermotard de agresiva imagen.

Ambas toman caminos muy diferentes para conseguir algo muy parecido, sorprender por su versatilidad y su capacidad para ofrecer algo más que un simple medio de transporte.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-3 Hanway-XRay-125

De hecho las dos unidades que probamos participaron en un evento cada vez más popular, la Rider 1000, para demostrar que sus pequeños corazones de 125 cc. pueden afrontar empresas de mayor calado. Para lograr su objetivo tanto la Raw como X-Ray partieron totalmente de serie, excepto los neumáticos y el escape de la Café Racer y el asiento y el escape de la supermotard. Ligeras licencias que no alteran en absoluto la validez del esfuerzo realizado y del éxito alcanzado por ambos modelos al finalizar el reto sin problemas.

Veamos que ofrecen estas ligeras octavo de litro que las hace tan singulares.

La Raw es todo estilo, su gran baza es precisamente su apuesta por la imagen Café Racer, sencilla, sin artificios pero directa al corazón de los viejos rockeros… y de los jóvenes de cuidada barba hipster. Con una cuidada silueta que evoca a las británicas de los 60 esta joven asiática se muestra como una máquina ligera (104 kg. en seco) y ágil, perfecta para el día a día y para mucho más, como veremos.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-der

Impulsada por un monocilíndrico de válvulas de 124 cc. de diseño Yamaha, la culata muestra un acabado sin tapa de balancines y un conducto metálico que permite introducir gases del filtro para una mejor combustión. De la alimentación se encarga todavía un clásico carburador Mikuni de 22 mm. Finalmente, el escape con forma de megáfono de serie fue sustituido en nuestra unidad por un Yasuni que le proporcionaba un extra en todos los sentidos, incluido un agradable sonido ronco. El cambio es de cinco velocidades y Hanway declara una potencia de 8,8 CV a un régimen de 7.500 revoluciones que en nuestra opinión es algo más en la Café que probamos.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-motor

Por su parte la X-Ray juega en otra división, alta y de musculosa apariencia, esta pequeña supermotard ofrece un diseño moderno y agresivo, al tiempo que apuesta por una mecánica diferente, en este caso de origen Suzuki. En concreto un mono de 124 cc. refrigerado por aire con arranque eléctrico y alimentación, también mediante carburador.  Cómo en la Raw, la X-Ray que probamos había sustituido el escape de serie de tipo megáfono por un Yasuni de implecable factura. En este caso la potencia declarada llega hasta los 10 CV a un régimen de 8.500 r.p.m.

Hanway-XRay-125-motor

A nivel ciclo, ambos modelos beben de fuentes bien diferentes, mientras la clásica Café Racer opta por un sencillo chasis de simple cuna, la X-Ray se decanta por un moderno doble viga de acero junto a un generoso basculante de fundición.

Donde si coinciden en planteamiento es en la horquilla delantera, invertida y sobre dimensionada en los dos modelos, para volver a separarse en la solución adoptada por el tren trasero; doble amortiguador para la Raw y monoamortiguador anclado sobre bieletas en la supermotard.

Hanway-XRay-125-fork

Los frenos son un mix de similitudes y diferencias. Por una parte coinciden en medidas, disco de 300 mm. delante y de 220 mm. detrás, en tanto que su diseño es diferente, pista ondulada para la X-Ray y normal para la Café. El mordiente se asegura con pinzas de doble pistón delante y pistón simple detrás.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-susp

Finalmente la huella de ambas monturas es similar en su planteamiento, llantas de 17 pulgadas, de fundición en la X-Ray y de radios en la Café Racer, pero su remate es diferente. La clásica monta de origen neumáticos de carretera en medidas 110/70 y 130/70 que para la ocasión fueron sustituidos por unos Bridgestone Battlax que mejoraron mucho su comportamiento. Para la supermotard se respetan las medidas pero se opta por una goma mixta detrás y un dibujo de carretera delante.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-reloj

Amén de un atractivo innegable, la Café Racer ofrece detalles de calidad como un piloto trasero de leds o un cuadro de instrumentos digital y muy completo, mientras que otros puntos deberían ser revisados como un tapón de gasolina sin bisagra o un pedal de freno trasero excesivamente bajo y cercano al asfalto.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-leds

En cuanto a la X-Ray también cuenta con detalles como las protecciones de las barras de la horquilla, un cuadro de instrumentos digital y muy completo o un práctico compartimento de goma colocado en el lateral izquierdo para guardar pequeños objetos.

Hanway-XRay-125-cuadro

A nivel dinámico, las dos Hanway sorprenden por su eficacia y versatilidad.

La Raw atrae miradas de jóvenes y veteranos, su línea resultona es realmente atractiva, pero lo que sorprende es su comportamiento. Su pequeño mono empuja bien y de forma constante, sin brusquedades ni vibraciones y en si ciudad se muestra muy suave, en carretera no se echa atrás y demuestra una sorprendente capacidad para girar entre curvas si se emplea bien el cambio. El sonido del Yasuni termina de rematar la faena añadiendo esa pizca de excitación que tan bien le sienta a esta máquina.

Hanway-Raw-125-Cafe-Racer-2

La Café Racer se deja querer desde el primer momento, es muy cómoda y bajita, y su postura, típica de las deportivas de los 60 y 70, invita a explorar unos límites que quedan más lejos de lo que podría pensarse a priori, gracias a unas suspensiones más que dignas y a unos frenos de gran efectividad.

En otro universo milita la X-Ray, más juvenil y agresiva se enfoca a otro público por estética y por hechuras, con su asiento elevado a 830 mm. requiere otro espíritu. La postura a sus mandos puede ser más relajada, a pesar del asiento no original en este caso, estrecho y duro o adelantar el cuerpo hasta colocarse sobre el depósito y atacar al más puro estilo supermotard.

Hanway-XRay-125-3

El motor empuja igualmente bien en este caso si movemos con acierto el cambio y tanto suspensiones como frenos pueden con todo lo que se les eche. Sin embargo en este caso lo que no acaba de convencer es la combinación de neumáticos, una mezcla de mixto y carretera que transmitía alguna que otra sensación extraña. Sin embargo estamos convencidos que si la X-Ray calza unas gomas similares a las de su prima Raw puede convertirse en un arma terriblemente efectiva en carretera de curvas.

En cualquier caso ambos modelo de Hanway son, cada uno a su manera, dos excelentes opciones tanto para los habituales desplazamientos diarios como para las escapadas de fin de semana. Y la prueba la tenemos en que ambas participaron con éxito en una prueba tan exigente como la Rider 1000.

Dos octavo de litro que van más allá. Garantizado.

Hanway Raw 125-Cafe-Racer Hanway-XRay-125-2

Te gusta este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Los comentarios están cerrados