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Govecs Go S 3.4

Alfonso 9 de mayo de 2013 Pole position No hay comentarios
Govecs Go S 3.4

Govecs_GO UTOPÍA REAL

Lentamente, con gran esfuerzo, los vehículos eléctricos tratan de hacerse un hueco entre un océano de mecánicas de combustión. Y es que pese a las visiones apocalípticas de algunos integristas verdes, el gran público sigue mostrando su cara más conservadora mientras que la crisis no contribuye precisamente a que se apueste por inventos y marcas con poco recorrido. Aún así, parece que comienzan a vislumbrarse algunos oasis… verdes.

El ejemplo perfecto de esta situación lo encontramos en un pequeño scooter eléctrico que ha logrado colocarse entre los diez primeros del ranking de matriculaciones, plantando cara en un terreno completamente dominado por los ejemplares de 125 cc., un terreno en el que a lo largo de los últimos meses apenas osan acercarse contadas excepciones como la T-Max 500 o el Super Dink 300.

El Govecs Go S 3.4 es una rara avis que con 104 unidades matriculadas en febrero de este año ha logrado colarse en la décima posición del ranking mensual, desbancando del top ten nada más y nada menos que al fenómeno T-Max.

Con un índice de penetración en el mercado del 2,03%, este scooter no tiene complejos como bien demuestra que en los dos primeros meses de 2013 ya ha escalado posiciones hasta instalarse en la décimo octava posición con unas matriculaciones de 106 unidades.

Aunque Govecs sea una completa desconocida para el mercado nacional, no estamos frente a un milagro caído del cielo, es simplemente una nueva marca nacida al calor de los últimos avances en movilidad eléctrica en un país donde el verde tiene un importante peso específico.

cf004884La marca es originaria de Alemania, donde fue creada en 2009, y desde sus inicios ha centrado su atención en el desarrollo, producción y comercialización de vehículos eléctricos. Govecs tiene su sede central de ventas, marketing y finanzas en Munich, mientras que su nueva planta de producción se encuentra cerca de Wroclaw en Polonia.

En este contexto, el modelo que nos ocupa, la última versión de la serie S, se materializa como una realidad palpable, lejos de otras propuestas mucho más cercanas a la utopía.

El problema de muchos vehículos eléctricos es que son poco más que una declaración de intenciones alejada de las necesidades reales de la sociedad actual. Están muy bien como propuestas de desarrollo pero son poco eficientes en su puesta sobre el terreno.

Propuesta seria

Sin embargo todo parece indicar que el Govecs S 3.4 llega con argumentos algo más sólidos; una autonomía y unas prestaciones dignas de un scooter del siglo XXI.

Es cierto que son muchos los factores que nos empujan hacia este tipo de productos pero no es menos verdad que hasta la fecha las soluciones planteadas mostraban muchas lagunas. También hay que reconocer que en un primer momento casi todos los fabricantes se apuntaron al tanteo del mercado con vehículos poco menos que experimentales y que la gran avalancha de este tipo de motos llegó procedente de China, con modelos que simplemente trataban de aprovechar la ocasión que presentaba esa incipiente y tímida demanda de transporte limpio.

Por otra parte, las marcas de toda la vida, las grandes conocedoras del mercado se han limitado hasta la fecha – con alguna que otra pequeña excepción – a presentar modelos de compromiso o vehículos directamente pensados para una utilización comercial, flotas, uso interno en fábricas, etc.

Desde la aparición del modelo más básico de la gama, el GO S 1.2, un scooter equiparable a un 50 cc. de combustión, este vehículo ha ido evolucionando hasta llegar al 3.4., equipado con una electrónica de última generación y baterías de litio que la acercan a lo que se espera de un modelo de 125 cc.

Con el sello de producto europeo como garantía de calidad, Govecs nos propone un scooter al uso, un modelo que no desentona frente a la acostumbrada jauría de octavos de litro que pueblan las calles de nuestra ciudades.

Buena parte de culpa de ese mimetismo con la fauna circundante – amén de un discreto diseño – es de una mecánica capaz de proporcionar prestaciones digna de ese nombre.

La clave

Se trata de un motor eléctrico sin escobillas que entrega un par de 114 Nm gracias a baterías de polímero de litio que tienen una vida últil de aproximadamente 50.000 kilómetrosmotor

La S 3.4 dispone de un cargador integrado y sólo hay que levantar el asiento para desenrollar el cable y enchufarlo a cualquier toma de corriente de tipo convencional. El cable alojado en un pequeño compartimento trasero es bastante largo y permite acceder fácilmente a cualquier enchufe.

La carga completa se consigue en 4/5 horas aunque en solamente dos ya se habrá alcanzado el 85% de capacidad. La autonomía de estas baterías se anuncia entre 50 y 70 km, aunque el habitual uso normal con arranque y paradas suele dejar esa autonomía más cerca de la primera cifra.

Esta última versión de la Govecs cuenta con un sistema de gestión de entrega de la potencia que proporciona dos mapas diferentes; uno económico en el que la aceleración se va haciendo más progresiva de manera suave y otro con el que se disfruta de una aceleración algo más contundente.

La velocidad máxima se ha limitado a 85 km/h de marcador, precisamente para mantener la autonomía en unos márgenes razonables y la transmisión se realiza mediante una práctica correa dentada, silenciosa, limpia y libre de mantenimiento.

En cuanto a la estructura del scooter, el S 3.4, dispone de un bastidor de tubo de acero al que fija unas suspensiones sencillas pero de calidad. Delante instala una horquilla hidráulica convencional sin posibilidades de reglaje, mientras que el tren trasero cuenta con un amortiguador de gas, regulable en precarga de muelle.

La frenada se asegura mediante pequeños discos lobulados y pinzas de pistón opuesto en ambos trenes, además de latiguillos metálicos que ofrecen un tacto de frenada más eficiente.

Y por lo que la pisada del eléctrico se refiere, el Govecs que nos ocupa monta llantas de 13 pulgadas y cinco palos, calzadas con neumáticos de perfil bajo, idénticas en ambos trenes, 130/60-13”.

Govecs_Go_S-(5)En su justa medida

La versión 3.4 ofrece unas dimensiones contenidas que la hacen perfecta para desenvolverse entre la densa marea del tráfico urbano. Su distancia entre ejes es de sólo 1.300 mm. lo que da una idea de su capacidad para moverse en espacios reducidos y si a eso le sumamos una altura de asiento de apenas 790 mm. y un peso total de sólo120 kilos (32 de ellos corresponden a las baterías), descubrimos un modelo accesible a una gran variedad de usuarios.

Otro detalle, las baterías están situadas bajo el túnel central lo que contribuye de forma decisiva a la estabilidad del conjunto.

Finalmente el equipamiento se limita a los elementos habituales e imprescindibles, una instrumentación totalmente digital con una pantalla central y un arco que la rodea que informan acerca de velocidad, revoluciones, nivel de carga de batería y kilómetros, así como de la hora. Por otra parte no faltan diferentes testigos luminosos. Este scooter no dispone de guantera, pero cuenta con un hueco de 10 litros bajo el asiento, suficiente para un casco tipo jet… y poca cosa más.

Seguramente el gran inconveniente de este modelo, como en el caso de todos los vehículos eléctricos, es su precio; la S 3.4 cuesta la nada despreciable cantidad de 6.706 €. De todos modos hay un bálsamo que hace menos dolorosa la elección, nos referimos al Plan Movele de subvenciones que dejan el desembolso en unos 5.275 €, menos gravosos, aunque todavía a una considerable distancia de lo habitual en un 125 convencional. Es el precio por lucir verde.

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